lunes, 31 de agosto de 2009

El orgullo, la emoción y la justicia.

Clorindo Testa, Memoria, 2006.

Hoy comienzan los juicios por terrorismo de Estado en Rosario y aquí serán juzgados represores y asesinos que decidieron quién moría y quién vivía, hace poco más de treinta años y a pocas cuadras de donde caminamos todos los días en esta ciudad.
Parece mentira, el día ha llegado. Pasaron más de treinta años, luchas, marchas, amarguras, leyes de impunidad, gobiernos complacientes, víctimas y víctimarios que ya no están. Pero el día llegó: Hoy en Rosario comienzan los juicios por Terrorismo de Estado -en esta etapa vinculados a las causas denominadas Quinta de Funes y Fábrica de Armas, para usar los nombres de dos emblemáticos centros de detención clandestina de la región.
Era un orgullo y a la vez una gran emoción leer ayer las líneas que escribieron para este diario Cecilia Nazabal y Alicia Gutiérrez, querellantes en las causas y que perdieron familiares en esos centros de la última dictadura. Dos mujeres de un gran compromiso y que -como ellas mismas lo destacan no se sienten especiales, sino partícipes de una causa que empezó en la lucha de los '70 y que continúa ahora por los mismos ideales y por el enjuiciamiento de los asesinos que mataron para que esos ideales no se concretaran en la sociedad argentina. Como ellas también lo señalan, lástima que haya muerto Galtieri y Jordana Testoni, porque si no ellos estarían también en el estrado el día de hoy.
Pasó mucho tiempo y -como se dijo hay quienes eludieron la justicia a través de la muerte. Pero la imprescribilidad de los crímenes que cometieron pone a Rosario y al país a la altura de las naciones que aún hoy siguen juzgando a sus criminales de la Segunda Guerra o de otras matanzas. Y pensar en eso, pensar que un país imperfecto como éste, con tantas deudas pendientes, comience a pagar una de las más importantes, es también reconfortante. [...]
Leo Ricciardino

Artículo completo en:
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/22-20009-2009-08-31.html

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